Empresas y centros de investigación impulsan el rescate de los suelos agrícolas para mitigar riesgos por sequías y asegurar el abasto de alimentos en México, aseguran especialistas.
Durante el foro digital Impulsores de la Agricultura Regenerativa 2026, organizado por Ideas de Negocios TV, directivos y académicos destacaron que la sostenibilidad del campo es una inversión para su preservación a futuro.
Transformación del campo mexicano
Invertir en la salud de la tierra reduce los riesgos climáticos que amenazan la producción de granos básicos en el país, afirmaron voceros corporativos.
“La agricultura regenerativa es una de nuestras iniciativas clave en la estrategia de sustentabilidad y de las más holísticas”, dijo Jimena Hernández, gerente Global de Sustentabilidad en Grupo Bimbo.
Adoptar un modelo sostenible permite conservar la biodiversidad, almacenar más agua en los suelos y proteger la rentabilidad de las familias agricultoras de México.
“Buscamos también reducir ese riesgo a posibles sequías o posibles vulnerabilidades climáticas que podrían afectar la disponibilidad de nuestros principales ingredientes”, añadió Hernández.
Preservar los terrenos de cultivo garantiza la estabilidad en las cadenas de suministro de alimentos y fortalece la resiliencia frente a variaciones del clima.

“Para CIMMYT, en este caso, la agricultura regenerativa busca recuperar, conservar la capacidad productiva de los suelos”, expresó Daniel Sandoval, especialista en Uso y Manejo del Agua en CIMMYT.
Las prácticas agrícolas sustentables incrementan la eficiencia productiva de los terrenos y promueven la competitividad del sector alimentario a nivel internacional.
“Prácticamente, si logramos producir más eficientes, conservar nuestros recursos, mantener algo muy importante para los agricultores, la rentabilidad”, consideró Sandoval.
Rentabilidad e innovación empresarial
Cerca de 12 prácticas agrícolas de conservación se aplican actualmente en la región del Bajío con el objetivo de devolver nutrientes al suelo.
“Lo primero que tenemos que tener clarísimo es que es una inversión, no es un costo”, expresó Camilo Posse Velázquez, profesor Decano del área de Dirección Financiera en IPADE Business School.
De acuerdo con el especialista, ver la sustentabilidad como una inversión financiera permite generar valor económico para las empresas al tiempo que preserva los ecosistemas naturales de la región.
“Es una inversión que va a generar valor y esa es una primera motivación totalmente económica”, aseguró Posse Velázquez.
Superar más de 500 mil hectáreas bajo este esquema demuestra que la adaptación local de los principios globales es decisiva para el éxito.
“Escalar el modelo implica entender que los principios son globales, pero insisto, la aplicación radica principalmente de manera local”, consideró Jimena Hernández, gerente Global de Sustentabilidad en Grupo Bimbo.
La colaboración técnica entre la industria alimentaria y la comunidad científica acelera la adopción de modelos productivos resilientes en distintas geografías de la república.
Por lo anterior, la gerente Global de Sustentabilidad en Grupo Bimbo, manifestó que la agricultura regenerativa requiere mucha adaptación en cada contexto, así como de acompañamiento de expertos y de los agricultores.
Crear programas conjuntos de investigación entre centros universitarios y corporativos impulsa la transferencia tecnológica directamente a las parcelas de los productores locales.
“El suelo no es un activo equipamiento, es el punto donde se cruzan agua, clima, alimentación, salud, economía local”, manifestó Jorge Luis Cenil, líder de proyectos Estratégicos en Tecnológico de Monterrey.
Rediseñar los procesos agrícolas mediante la mínima labranza e inoculantes biológicos permite restablecer el equilibrio biológico sin elevar los costos de producción.
“Ningún piloto arranca sin que tenga un dueño operativo y un presupuesto”, añadió Cenil.
Generar datos precisos en parcelas de prueba disminuye la incertidumbre de los agricultores y asegura la continuidad del negocio alimentario para las próximas décadas.
“La ciencia aporta conocimiento y metodología, las empresas aportan una visión, una cadena de valor”, dijo Daniel Sandoval, especialista en Uso y Manejo del Agua en CIMMYT.
Según el experto, sumar el conocimiento empírico de los campesinos a la investigación científica garantiza decisiones eficientes para proteger la seguridad alimentaria en el largo plazo.
“Los productores aportan algo que es sumamente importante que es el conocimiento de las condiciones reales que estamos viviendo en campo”, dijo Sandoval.
La consolidación de esquemas regenerativos ofrece una oportunidad única para fortalecer el desarrollo económico del campo mexicano y garantizar materias primas sostenibles, pero se requiere de alianzas y de la colaboración para poder avanzar en la agricultura regenerativa, concluyeron los panelistas.
El cargo Suelo sano: Bimbo y especialistas impulsan la agricultura regenerativa apareció primero en Reporte 32 MX, El medio digital de México.